Infancia

El detonante de este artículo es la exposición de la fotógrafa Isabel Muñoz que se exhibe estos días en Madrid. La infancia es un tema que la verdad no había tenido en cuenta últimamente a la hora de buscar problemas que son la raíz de la injusticia, y es por ello que me ha parecido algo muy impactante.

En “Infancia” se exhiben una serie de imágenes y textos centrados en la situación de la infancia alrededor del mundo. Níger, Colombia, Chad, India, y en contraposición España, Suecia, Alemania. Las preocupaciones de unos y otros según su nivel de vida y su lugar de nacimiento.

Explotación laboral, sexual, secuestros para la guerrilla, sida y otras enfermedades: éste es el día a día de cientos de miles de niños a nuestro alrededor (no están tan lejos de nosotros como pensamos) y sin embargo no nos llegan sus voces de socorro.

Esta exposición nos acerca sus miradas, pero en muchos de esos ojos no hay dolor (tal vez ya no les queden lágrumas), ni son miradas lastimeras, sino miradas desafiantes. Son miradas dirigidas a nosotros, adultos, a nosotros, primer mundo, pidiendo, exigiendo una explicación.

¿Por qué no pueden estudiar como nosotros?¿Por qué no pueden jugar y vestir como nosotros?¿Por qué no tienen unos zapatos como los de nuestros niños? En estos puntos están en clara desventaja respecto a nosotros y nuestros jóvenes y niños, sin embargo existe algo en lo que nos aventajan, sobre todo a nuestros adolescentes: sueñan con aprender, con cambiar, con crecer como personas. Quieren ser médicos para curar a enfermos, profesores para dar oportunidades que ellos no han recibido, ingenieros para construir unos países con mejores infraestructuras de las que tienen, quieren abrir sus negocios y entre todos construir una situación mejor.

¿Es que sólo aquellos que no tienen nada sueñan con cambiar las cosas?¿Tal vez nacer en el norte entre algodones nos ciega y mata esos sueños?

Nuestra responsabilidad (sí, sí, nuestra responsabilidad) se extiende pues a dos ámbitos: el primero es que los niños en países en vías de desarrollo tengan educación, salud y seguridad; el segundo, que los niños de los países desarrollados tengan sueños, deseos de crecer, de aprender, deseos de proyectos e ilusión por crear un mundo mejor.

Un saludo,
Juan Fernández

[Imágenes por Isabel Muñoz]

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2 respuestas a Infancia

  1. j. Fdez dijo:

    Creo que no hay que ser pobre para sentirse pobre, sino sentirse necesitado para comprender que hay mucha gente que está necesitada, y que sus necesidades pueden ser satisfechas por quienes, de algún modo, nos ponemos las gafas de ver en los otros lo que querríamos que nos hicieran a nosotros. saludos

  2. Pingback: Sobre los niños soldado | Razonamiento Crítico

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