Sobre las personas sin hogar

Ahora que en Agosto hago una pausa por vacaciones en mis salidas semanales con la gente de Solidarios, creo que es el momento adecuado para echar la vista atrás y hacer balance de las cosas que he aprendido y que he vivido en este tiempo que estado haciendo voluntariado con ellos.

Muchos sabéis que soy parte de la ONG Solidarios Para El Desarrollo y que hace ya siete meses (¡siete meses ya!) que todas las semanas voy con el equipo de voluntarios de la estación de Atocha a pasar un rato por la noche con personas sin hogar. Un café, unas galletas…lo que surja para tener la excusa de estar charlando con ellos un rato cada semana, para establecer lazos humanos con ellos.

¿Por qué comencé a dedicar parte de mi tiempo a este fin? Después de pasar varios años participando en proyectos internacionales en África y Sudamérica como consultor tecnológico para ONGs, sentí la necesidad de hacer algo por la gente que en tu ciudad está pasando necesidad, desligarme un poco de la tecnología que, aunque crea lazos en la distancia y permite la comunicación de formas insospechadas, a veces me ha reportado un contacto frío y poco humano, ya que muchas veces el no conocer en persona a aquellos con los que trabajas o comunicas a diario, las relaciones se enfrían y se deshumanizan. Es muy bonito y reconfortante trabajar para el tercer mundo, pero sentí la necesidad de hacer algo por aquellos que realmente lo pasan mal y pasan hambre en la puerta de nuestras casas.

Bueno, la cuestión más importante es que he aprendido muchas y muy valiosas lecciones día a día y que, uno a uno, se me han ido cayendo al suelo muchísimos prejuicios e ideas preconcebidas que iban en mi mochila antes de empezar a trabajar con ellos. Si tuviera que hacer un listado de las cosas en las que he descubierto que estaba equivocado, se parecería a la siguiente:

– “Algo habrán hecho para estar así“: cuando les escuchas ves que la situación de calle no es tanto el resultado de una o varias malas acciones o decisiones de dicha persona, sino el cúmulo de varios reveses de la vida que se acumulan sin permitirte reponerte del anterior.

– “Si pusieran algo de empeño, saldrían de su situación“: la situación de exclusión social, la carencia de autoestima, la falta de círculos íntimos de amigos y familia hace que la salida de esta situación sea mucho más compleja de lo que imaginamos. Si a eso le añades el problema de alcohol y drogas, la dificultad de salir de la espiral se dispara.

– “Eso no me puede pasar a mí“: al principio piensas que algo así nunca te puede pasar a tí, por que tienes un trabajo, una familia, unos amigos… en fin, una vida más o menos “perfecta” (por supuesto todos tenemos nuestras preocupaciones y nuestros problemas que nos quitan el sueño), pero hablando con muchos de ellos te das cuenta de que cualquiera de nosotros podemos acabar en la calle de una forma mucho más rápida de lo que pensamos. Que te despidan del trabajo, más un divorcio, más vivir en una ciudad que no sea tu ciudad natal y una enfermedad puede ser el detonante de una situación similar, y a todos nos podría pasar.

– “Yo soy mucho más inteligente y estoy más formado que cualquiera de ellos“: en este punto me he llevado una sorpresa enorme. Soy ingeniero, con estudios de música, amante de la lectura y el cine, viajero, con tres idiomas… y todo esto no vale nada de nada, porque recibes una bofetada de sabiduría que ni te imaginas cuando empiezas a rascar un poco. He encontrado en general dos formas de sabiduría, la sabiduría de la vida, de la calle, de la experiencia, de la necesidad… y por otro lado una sabiduría cultural que pocas veces he visto en mi vida. En el primer aspecto, he encontrado personas que saben encarar los problemas de forma muy positiva, que es capaz de ver lo bueno donde tú sólo piensas “la cosa está realmente jodida”, de enfrentarse a problemas con valentía, inventiva y con arrojo.

Por otro lado he descubierto que varios de ellos son ávidos lectores tanto de libros como de periódicos, habitantes habituales de las bibliotecas municipales y que están al día en temas tan variados como política internacional, macro y micro economía, astronomía, literatura, conflictos armados o manipulación de los medios. He tenido conversaciones apasionantes sobre comercio internacional, la crisis ninja o Tirso de Molina, que muchas universidades querrían para sus alumnos. He visto una avidez de conocimiento y una capacidad de discusión y de análisis crítico de la sociedad que pocas veces he encontrado en la gente que se considera culta. Increíble.

– “Voy a dar parte de mi tiempo para ayudar a gente sin hogar“: este es uno de los primeros errores que corriges. De repente te das cuenta de que llega la tarde en que sales de ruta, y el cuerpo te hace como que te vas a tomar unas cañas con unos amigos. Es como que vas a charlar a un garito y que vas a contar lo que te ha pasado esta semana, lo que vas a hacer en tu trabajo o lo jodido que estás por tus peleas con el vecino. Y, claro, vas a escuchar cómo ellos han pasado la semana, cómo se cagan en Zapatero o cómo conocieron a una persona con la que se rieron cantidad. No te centras en buscar soluciones a sus problemas, porque no vamos para eso, no te centras en intentar consolar cuando te cuentan su situación desde un punto de vista “paternal” sino que empatizas de una forma distinta, de una forma más cercana. Y el tiempo que se supone que ibas a ofrecer para ayudar, de repente se convierte en un tiempo que disfrutas y en el que aprendes y recibes tanto como ellos.

Esta experiencia en los últimos meses me ha aportado calor humano, compañía, cariño. Me ha aportado abrir los ojos a una realidad alternativa en nuestra sociedad sobre la cual pocas veces pensamos. Me ha dado como lección que te puedes acercar mucho más a la otra persona cuando no das una limosna, sino que COMPARTES un café y les escuchas. La relación pasa de ser de alguien superior que se “rebaja” a dar algo de su dinero a una relación de igual a igual donde se tratan dos personas y se escuchan el uno al otro. Esta lección es extensible a nuestro día a día con el resto de personas que conocemos: las relaciones que no son de igual a igual, sino que son condescendientes o donde te sientes inferior, sólo traen malas vibraciones entre las personas y es algo contra lo que tenemos que luchar.

En fin, necesitaba dejar esto por escrito para aclarar ideas, para hacer las cosas con más empuje y para compartir la experiencia con aquellos que no han tenido la oportunidad de vivir lo que he vivido y, una vez más hacer pensar y promover la discusión para que desde una visión analítica vivamos de una forma más consciente con nuestro entorno social.

¿Comentarios? ¿Opiniones?¿Experiencias?
Un saludo
Juan Fernández

[Créditos de las imágenes, licencia Creative Commons, desde Flickr: imagen 1 e imagen 2]

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12 respuestas a Sobre las personas sin hogar

  1. Sandra dijo:

    Hola Juan,

    Soy Sandra, de la ruta de Atocha Miércoles.

    Llevo dos años saliendo de ruta. La verdad es que empecé de rebote, por casualidades de la vida y he terminado enganchada a la alegría y la vitalidad que recibo cada semana.
    No me cabe la menor duda, y lo digo con total convencimiento, que las personas sin hogar, los chicos como me gusta llamarlos, me han dado a mí muchísimo más de lo que yo les he aportado a ellos.
    Llegue a Solidarios con la mochila llena de problemas y tristeza, y no solo me enseñaron a aliviar mi carga, sino que me han dado una visión de la vida que jamás la hubiera conseguido por mi misma.
    Ves de todo cada semana, pero sin duda el espíritu de superación de muchos de ellos, las ganas de no terminar de hundirse y su alegría han sido para mi una lección que no voy a olvidar mientras viva.
    Ahora no pasa una semana sin que vaya, es como tu dices, te lo pide el cuerpo, te vas a tomar un café con los amigos.

    Espero verte en Septiembre con fuerzas renovadas, y me ha encantado tu artículo.

    Besos

  2. Pablo dijo:

    Sólo puedo decir que como en la mayoría de las entradas, me inspiras mucho.

    Un saludo y gracias por dejar un poco de “tu hoja de ruta” por aquí. Inspira ver que uno comparte inquietudes con otro ser humano…

  3. Juan dijo:

    Recuerdo una contraportada de ABC que entrevistaban a un pintor ex de la calle, que se estaba haciendo famoso ahora por sus pinturas. Hablaba de su experienca en la calle y recuerdo que me dejó impactado. Decía que el quería dejar de estar en la calle pero no podía, que sabía que no podía vivir así, pero que le era imposible salir de esa situación e incluso necesitó terapia. Fue en ese momento cuando comprendí que ninguno está a salvo de caer en ese mundo, y que son gente normal, como tú y como yo, pero que tuvieron peor suerte que nosotros y se vieron abocados a vivir en la calle.
    Me ha gustado mucho tu artículo, y si te enteras de una ONG que haga lo mismo aquí en Sevilla avísame, porque estaría encantado de colaborar con ellos.

  4. fandez2010 dijo:

    ¡Buenas! Muchas gracias por vuestros comentarios.
    @Pablo: ¡me ha gustado eso de la hoja de ruta! Gracias por el apoyo

    @Juan: en Sevilla está Solidarios para el desarrollo y también hacen rutas saliendo a la calle. Info de contacto, teléfono y horarios aquí: http://www.ucm.es/info/solidarios/contenido.php?sSuperior=1&id_seccion=303

    @Sandra: me alegra ver que tú también sientes esto como yo y que recibimos las mismas buenas vibraciones… ¡nos vemos de ruta!

  5. carmen dijo:

    Hola Juan:
    Soy Carmen, tu compañera de atocha de los martes, me ha gustado bastante la reflexión que haces en alto sobre como vives tu la experiencia en la que estás inmerso hace unos meses, en definitiva creo que mas o menos todos pensamos y sentimos lo mismo.

    Cuando entras en una ong y en concreto en este programa de p.s.h, creo bajo mi punto de vista, que todos tenemos un motivo especial o personal para hacerlo, y a medida que va pasando el tiempo, no te imaginas lo que aprendes de esta gente, lo que te engancha, y sobretodo lo que te aporta personalmente.

    Va a hacer un año que estoy en esto, y ha pasado a ser una parte importante de mi vida, me hace tener los pies en la tierra, ver lo tremendamente afortunada que soy y que como me ha pasado, me puedo encontrar con personas fuera del día que me corresponde por ruta en atocha, y estar pasando las tardes con ellos tomando un café y considerarles AMIGOS.

    Que sigamos mucho tiempo en esto, Juan. Un beso, Carmen.

  6. Santiago dijo:

    Me ha gustado mucho el artículo, mejor que ver en la TV callejeros o algún programa similar.
    Me a ayudado a recordar la relativa importancia que tienen las cosas que nos rodean y nos ocupan.

    Un saludo!

  7. Mariu Fernandez dijo:

    Juan
    Me haces sentir pequeña por lo grandes que son tus sentimientos hacia los demás.
    Has abierto una ventana a un mundo muy ajeno a mi vida cotidiana y me has recordado lo que significa ser verdaderamente congruente.
    Gracias por compartir tu experiencia conmigo – y por ser un modelo a seguir para tu sobrino Alejandro.
    Un besazo gordísimo
    Mariu

  8. Mercedes Saiz dijo:

    Hola Juan,
    Soy Mercedes, tu compañera de los martes en Atocha. Impresionada me has dejado con lo bien que has expresado lo que sentimos todos y no tenemos las palabras adecuadas para decirlo.
    Siempre me ha llamado la atención lo sumamente agradecidas y receptivas que son las personas sin hogar, cuando cualquier persona les dedica tiempo y charla con ellos, entendiendo sus problemas, su día a día y su afán por superarse.
    A lo largo de estos meses, he aprendido a ver la vida desde otro ángulo y a dar importancia a las cosas y momentos que realmente son importantes.
    Juan, espero vernos en Septiembre y seguir cambiando impresiones.
    Un beso. Mercedes

  9. Yolanda Macías dijo:

    Interesantísimo y como dice Pablo muy inspirador.
    A la vuelta de vacaciones hablamos y a ver si finalmente me animo.
    Un saludo

    Yolanda

  10. Angela CASTILLA dijo:

    Aunque mi comentario es algo lejano en el tiempo no por ello distante de lo que tú escribes Juan.
    Felicidades, has descrito francamente bien unos descubrimientos y sentimientos muy similares a los que yo creo todos hemos hecho y sentido.
    Yo llevo unos años yendo a Atocha y aunque he faltado ultimamente por pequeños problemas fisicos, vuelve a ser una de mis mayores ilusiones de la semana que llegue el miercoles por la noche
    Un abrazo
    Ángela

  11. fandez2010 dijo:

    Buenas, Ángela:
    ¡De lejano en el tiempo, nada! Yo no escribo para el momento, escribo lo que pienso y eso no cambia en un mes, así que tu comentario es totalmente bienvenido, que la gente sepa que hay más gente ahí que se plantea las cosas como yo y que siente las cosas de forma parecida siempre es positivo.
    Muchas gracias por tu comentario y ¡ánimo para volver a la ruta!
    Un saludo,
    Juan

  12. Fátima dijo:

    Hola Juan:

    No te conozco personalmente pero sé que algo nos une: la bonita tarea de compartir un café con muchas de las personas que pasamos un rato en Atocha una noche de entre semana.
    He estado en Solidarios durante 6 años, ahora, por otros motivos, no puedo seguir acudiendo a la ruta pero tengo muy presentes a cada una de las personas que acudíamos allí. ¡Cuantos buenos ratos compartidos en compañía de tanta “buena gente”. Gracias por poner palabras a tanto sentimiento y por compartirlo con nosotros.

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